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Las primeras semanas en el jardín...
Miércoles, 25 de Marzo de 2015
El período de adaptación, es el proceso por el cual lo desconocido se transforma en conocido. Se trata de un espacio dedicado para ayudar a los niños a integrarse en forma paulatina al nuevo espacio y a esta nueva etapa de sus vidas. Naturalmente, la adaptación tendrá diferentes características de acuerdo a las edades de los niños(no será igual para la sala de tres que para la de cuatro o cinco años)., generalmente van de dos días a dos semanas. Por eso nuestro jardín ofrece espacios previos que nos ayudan a que este tiempo de transición sea lo más ameno posible.

Cuando nuestros alumnos ingresan por primera vez al jardín de infantes, realizan un cambio muy importante, y mucho más si es la primera vez que salen de su hogar para pasar a un espacio desconocido, con adultos desconocidos y con otros niños en similar situación. Para el niño este cambio implica la salida de su entorno, donde desempeña un rol determinado en un espacio conocido que le brinda seguridad y en donde se siente protegido. Todo esto se ve modificado dado que se le amplía su mundo de relaciones y de espacios a los que tendrá que ir adaptándose.

Durante este período están siempre presentes la asimilación de lo nuevo y la acomodación de esto con lo que ya se tenía. Se entremezclan los recuerdos dulces con los no tanto, los que nos sacan una sonrisa con los que nos ponen serios. Y es esperable porque cada vez que enfrentamos una situación así ponemos en juego la información con la que contamos sobre lo “nuevo”, los interrogantes que aún tenemos y las fantasías con las que llenamos esos espacios vacíos de información. Pero no debemos olvidar que salimos de ellas con un crecimiento interior y con una nueva experiencia.

 

 Lo que buscamos a través de este proceso es la estabilidad entre ambas, la cual permitirá al niño aproximarse y lograr un ajuste dinámico con el medio. Aunque muchas veces pasar por este período parece ser doloroso, los niños disfrutan luego de la autonomía ganada, de la posibilidad de ampliar sus relaciones y de todo lo nuevo que se les ofrece en este nuevo espacio. Entre otras cosas aprenderán que los cambios no tienen por qué ser malos y esto les permitirá tener otra mirada frente al próximo. Suelen ser notables sus progresos en la forma de vincularse tanto con los adultos como con los pares.

Para que el inicio del ciclo sea agradable y ameno, es que nuestra Institución ofrece diferentes encuentros previos al  comienzo de clases. Realizamos durante el mes de febrero reuniones informativas con cada grupo de padres, donde se dan las pautas organizacionales para este primer  período y charlamos sobre las características de la edad, posteriormente se cita a las nuevas familias a una entrevista personalizada con la docente, para que ellos la conozcan y viceversa. Estos espacios nos transmiten más tranquilidad  y nos permiten conocernos más

Las docentes que los recibimos, también estamos frente a lo nuevo. Nuevas familias, alumnos, nuevas demandas. Nosotras como profesionales y con la experiencia de haber atravesado esta etapa anteriormente, somos las que les brindamos apoyo, y seguridad a niños y familias. Y son las familias las que juegan el papel más importante en este proceso, donde deben acompañar, ofreciendo ayuda y comprensión, para que sus hijos puedan sacar provecho a esta etapa y desarrollar capacidades que luego pondrán en juego ante otras situaciones. La confianza, la seguridad, la autonomía, la socialización, se construyen y es tarea de los padres acompañarlos y darles herramientas para esta construcción.

 

A partir de ahora todos somos parte, nuestro principal protagonista: el alumno.